El sueño, la base del rendimiento

Escrito por Sin Rutina, Octubre 28, 2015

Uno de los principales errores que cometemos es no darle la importancia que merece al sueño. Este pequeño detalle que tanta gente desprecia es, sin duda, la herramienta más rentable para mejorar drásticamente el rendimiento y los resultados al no requerir el más mínimo esfuerzo.

La falta de sueño afecta a la memoria, energía, capacidad de concentración y disminuye la capacidad para alimentarse y entrenar correctamente al no disponer del estado de ánimo y la capacidad de concentración necesarias entre otros muchos factores que condicionan directamente el rendimiento atlético. Además, cuando el cerebro está agotado no es capaz de diferenciar esta fatiga de la falta de glucosa, a lo que responde activando los mecanismos que generan la necesidad de ingerir alimentos ricos en azúcar. Esta es la razón por la que estados de alta fatiga física o psicológica generan esa necesidad de comer dulce. Debido a esta fatiga, el organismo tratará de evitar que hagás ejercicio ya que la prioridad es mantener la energía en lugar de gastarla. Algunos recurren a estimulantes para vencer estos mecanismos propios del cerebro pero, evidentemente, no es la solución. Si tratás de engañar al organismo este se va a dar cuenta.

Durante el sueño, el organismo hace una especie de “reset” donde los músculos, fascia, sistema nervioso y las diferentes aptitudes mentales como la memoria o la capacidad de concentración se recomponen pudiendo empezar de cero, o casi, al día siguiente.

El sueño es una cualidad como cualquier otra y puede, y debe, entrenarse si queremos alcanzar el máximo rendimiento y optimizar resultados. Para muchos deportistas, amateurs o profesionales, es la manera más fácil y agradable de mejorar drásticamente el rendimiento. No hace falta que te esfuerces lo más mínimo y tu rendimiento mejorará como por arte de magia.